Bendiciones, bendiciones. Este fin de semana ha sido maravilloso, un regalo en la sencillez y verdad que es la vida misma. Mientras escribo escucho el canto del Búho que vive por aquí, pura magia.
Aparecísteis llenándolo todo con la luz de vuestro ser bellísimo, que maravilloso espejo donde mirase uno. Agradezco a la Diosa por las bendiciones por el dulce aprendizaje que ha sido estar en la compañía de tan bellos seres, Inana, Claudia, María José y Sol…..Sintiendo en todo momento la energía de las hermanas que estaban acompañándonos en espíritu, las que no pudieron llegar físicamente pero que estaban con nosotros.
Es tiempo de mirarnos a los ojos, de compartir y expresar eso que somos en verdad, las DAMAS DEL VIENTO son mujeres que trabajan conscientemente en su crecimiento, mujeres que entienden que el amor y el respeto comienza por ellas mismas.
Nuestros encuentros nos brindan la posibilidad de recordar nuestra naturaleza íntima femenina, donde entendemos que la colaboración es más valiosa que la competencia. Así nos nutrimos unas a otras. La colaboración nos conecta con nuestros ancestros femeninos, con nuestras madres y con nuestras abuelas, nos recuerdan que estamos aquí con un propósito: MANTENER VIVO EL ESPIRITU DE AMOR Y COMPASIÓN DE LA MADRE.
Círculos Ixchel. México.
En realidad la Diosa es la misma, a la encarnación de la Diosa se le han dado 20 mil nombres, se le ha puesto el nombre de las vírgenes que no son mas que la representación de la Diosa que en nuestra falta de conocimiento llamamos virgen. Por ejemplo en México antes de llegar la conquista la Virgen De Guadalupe, se le conocía como Diosa Tonantzin, o madre tierra, Los aztecas la tenían como una figura que encarnaba a la madre de todos nosotros que efectivamente somos lo mismo somos uno, somos Dios o Diosa, entonces si lo vemos desde ese punto si es la madre de Dios, es decir de la unidad, del todo.... Al llegar los españoles en su educación impusieron el llamara la Diosa Tonantzin o madre tierra por virgen de Guadalupe. Así ha pasado con todas y cada una de las imágenes idealizadas en las diferentes culturas, todas son la misma, con diferente nombre, pero al mismo tiempo la misma, así que con la que tú te conectes es en esencia la gran madre de luz. Que claro como ya hemos explicado por medio de su útero sagrado le da forma a la energía cósmica del padre, y al adquirir forma la unidad aparenta tener miles de formas y manifestación diferente, pero solo es una creación visual de la gran madre, la Diosa.
La cultura en su totalidad también se transformará y comenzará una nueva era. Este es el planteamiento básico de de R Sheldrake en la teoría de la Resonancia Mórfica, la cual es tomada por la doctora en medicina y analista jungiana Jean Shinoda Bolen (Autora de las Diosas de cada Mujer) en su libro El Millonésimo Círculo. De esta forma nos alienta a las mujeres a tomar parte en este cambio de era que estamos viviendo y aportar con nuestra sabiduría y nuestras virtudes íntimamente femeninas a la transformación de la humanidad. ¿Y cómo hacerlo? ¡Creando Círculos de mujeres!...hasta que lleguemos al “millonésimo círculo” que será el punto clave que incline la balanza hacia una nueva humanidad.
Ser mujer es ser portadora de la energía creadora de la Madre Tierra. Cuando la mujer se reúne esa energía creadora se ve amplificada en forma de espejos femeninos, lo femenino y lo sutíl toman forman en este tiempo donde al despertar nuestra consciencia sentimos el llamado de lamadre. Gaia, la Madre Tierra nos invoca a celebrar con ella su proceso de ascensión, es en pos de su despertar para que despertemos nuestras cualidades divinas, las cualidades de la MADRE encarnadas dentro de cada una de nosotras.
Las Damas del Viento son mujeres que han dicho que Sí a símismas, que reconocen que forman parte del plan Divino para trabajar conjuntamente en el despertar Planetario.
Nuestros encuentros son una oportunidad para vernos reflejadas en nuestro poder femenino, alimentándolo desarrollando una comprensión superior de nuestra existencia.
Este círculo de mujeres es un círculo vivo, dinámico cada encuentro es distinto, y esa diferencia la esencia de vivir el momento presente, vivimos en un eterno presente manifestando eso que somos.
Somos las Damas del Viento vibramos en la energía del espíritu creador de la MADRE.