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Después de la obra escrita, Obsidiana, Piedra Sagrada de Sanación, el lector podrá preguntarse porqué hablar ahora de la Piedra Sagrada del Corazón.
En este espacio, deseo mostrar la importancia y trascendencia de esta roca volcánica que representa para nuestros tiempos que si bien, hemos llegado a un grado de avance cibernético sorprendente, no debemos olvidar nuestra calidad de seres humanos, donde el sentir viene a ser nuestro objetivo en la tierra, cosa que se mira cada vez más lejana…
Es de fundamental importancia mencionar que para los chamanes de América, donde se le ha conocido y trabajado a través de los tiempos, a la obsidiana, se le considera la “Piedra del Corazón”. Muchos de ellos, no explicarán porqué, mas sin embargo, ante las experiencias a las que ella me lleva en el campo terapéutico, constantemente, es de mayor envergadura comentar el camino que nos muestra a todos los que trabajamos de manera propuesta en las obras escritas de mi autoría, y que avalan y demuestran las palabras sabias que transmiten los abuelos y chamanes americanos.
Es sabido que en los pueblos de Mesoamérica, se extirpaban los corazones humanos de aquellos “elegidos” utilizando el cuchillo de obsidiana, para ser sacrificados en el rito que funge como la reedición del “asesinato primordial” que tenía como objetivo ofrendar la sangre a la tierra, para ser beneficiados por los dioses que enviaran el alimento, el agua, y lo necesario para la subsistencia de los pueblos. Este rito, si bien aparece ante nuestros ojos como un rito sangriento y hasta reprobable, representa, desde una mirada simbólica, esta ofrenda del corazón, a los dioses del panteón azteca. Rito que si volvemos la mirada a lo que hoy día se ve en los diversos rituales católicos, tibetanos, hidús, y de cualquiera otra religión, no es más que eso mismo, la ofrenda del corazón lo que se hace, pero desde un lugar muy distinto. Para ello, existen diversas imágenes sagradas que representan este rito, como lo es el Sagrado Corazón de Jesús, para la Iglesia Católica y Romana, o Sherab Chama, la diosa del amor que trabaja con el corazón en la tradición Budista Bön, y así, se pueden mencionar infinidad de deidades, donde todas representan la conexión con el corazón, para su ofrenda, que en estos tiempos ya es de manera sutil, espiritual y no material.
De esta manera podemos observar cómo desde todas las tradiciones espirituales, el trabajo final y último en la tierra, se plantea el conectar con el corazón, lo que significa el permitirse sentir las emociones. Es importante mencionar que cada vez más disciplinas como la psicología, el desarrollo humano, las “nuevas” terapias en sus diversas versiones (magneto-terapia, REIKI, cristalo-terapia, aroma-terapia, danzo-terapia, etc.) están enfocadas a tratar de hacer contacto con este aspecto emocional y que se ubica en el Cuerpo Emocional del Sistema Energético Humano.
Es importante mencionar este aspecto, ya que sabemos que este Sistema no sólo contiene este Cuerpo, ya que se compone del Físico, Energético, Mental y Espiritual, al margen del ya mencionado. Sin embargo, también he de decir que el Cuerpo Emocional, es aquél que detenta los chakras de las frecuencias más elevadas del ser, tal como lo mencionan algunos autores como Bárbara Ann Brenan. Al decir esto, significa que el amor, es la energía más elevada del planeta, ya que es la energía de más alta frecuencia, desde donde la física para ejemplificar, sostiene que este viaja a mayor velocidad que la luz o que el sonido.
Se dice hoy día, en el campo de la física cuántica que “un pensamiento puede sanar” a aquellas personas que sufren o se encuentran enfermas, lo que ha sido demostrado en muchas ocasiones y con diferentes abordajes desde las nuevas técnicas de sanación, pero también en las experiencias místicas. En la experiencia del camino de la sanación con la propuesta de las geometrías de obsidiana en las obras escritas, esto, también es posible.
Muchos son los casos de personas que padeciendo “enfermedades” desde una gastritis, hasta una cirrosis grave, con lista de espera para trasplante de hígado, han sanado con la terapia de obsidiana. Y efectivamente, puedo confirmar que la sanación de la persona que tiene una afectación corporal sana cuando logra liberar las emociones que como energía había quedado atrapada en su Cuerpo Emocional (memorias), de manera sorprendentemente rápida, y sin sufrir daños colaterales. La pregunta es, ¿porqué es que no todas las personas sanan en este u otros caminos?
En la experiencia del trabajo con la obsidiana, se observa que es indispensable saber y aceptar que existe un campo energético, donde se contiene toda la información y memorias que luego aparecen como reflejo en los otros Cuerpos: Físico, Emocional, Mental y Espiritual, donde una de las geometrías básicas para el trabajo de sanación con obsidiana, es IXTLI, el disco de obsidiana, que tiene como principal objetivo, “limpiar, abrir o liberar” la energía que conecta con aquello adherido en lo físico, y que no permite fluir dicha energía. Esto es, que antes de intentar urdir en el Cuerpo Emocional, se debe liberar la energía que se presenta a manera de “plasmaciones” en el Cuerpo Energético, para lograr un verdadero contacto con este Cuerpo.
Posterior a este trabajo, se verán emerger las emociones que atrapadas y escondidas en este, no se sabía que existían, mismas que se deberán abordar y trabajar en la esfera de Obsidiana: URANTIA, para ser liberadas pero que ya corresponden a otro nivel energético de trabajo. Por supuesto que existen chakras que aparecen densos, con energía adherida, estancada, o bien, deteriorada, que no permiten un buen movimiento de esta, donde KAYRON, el lápiz de Obsidiana, viene a ser un gran recurso de limpieza y absorción de energía puntual y certera, para permitir un buen funcionamiento de este.
En dicho camino, puede haber grandes obstáculos (y que por ende, no sólo al poder sentir las emociones, se sana) que he denominado: los “muros”, los cuales se presentan como aquellas memorias tan densas generadas por un shock emocional, o un gran sufrimiento no sentido y moran en el Cuerpo Mental, donde la geometría indicada para la liberación de esta energía es TEZCATLIPOCA, el espejo de obsidiana. Es a este a quien podemos consultar para ir a traer esa memoria olvidada, que por efecto de la represión patriarcal, ha quedado ralentizada y cristaliza en una negación, rechazo, o defensa que nos impide recordar. TEZCATLIPOCA, nos puede llevar a recordar ese momento olvidado que nos conecta con la memoria que se abre para recordar ese evento y regresar a sentir, ya que el poder sentir, nos lleva de nuevo a esta activación de la energía del corazón a quien como tema principal, hay que despertar.
En este complejo trabajo, pero sencillo a la vez, se presentan apoyos en las geometrías de obsidiana, como OMI, el ombligo de obsidiana, que ayuda en la recuperación de la identidad que carecemos y que representa “la herida” de nacimiento en este patriarcado, alejados todos del amor materno, para recuperarlo. Otra geometría que nos conecta al lado femenino a hombres y mujeres es OSIRIS, el huevo de obsidiana, que nos ayuda a recuperar el poder femenino perdido, desde donde este corazón nuestro, va al reencuentro para logra volver a sentir.
Existen geometrías para el trabajo de los Cuerpos Físico, Energético, Emocional, Mental y Espiritual, desde donde se enfoca cada práctica para abrir cada campo, que corresponde a cada espectro de la psique, y que tiene como finalidad, liberar todas aquellas falsas creencias que conforman el Sistema Patriarcal, que nos aliena de nuestro poder, a hombres y mujeres a través de mutilar el buscado “el sentir”.
Efectivamente, la obsidiana, en sus diferentes geometrías, se propone como un camino a la sanación, y no solamente para aquellos que sufren de una “enfermedad”, sino como una sanación “interior”, donde este corazón que ha quedado callado, sin expresión se abre para manifestar su tan lastimado sentir en la tierra, experiencia de la que nadie queda exento.
Sin embargo, las geometrías de obsidiana, en su viaje a la liberación de este ser interior, no se detiene en la apertura de sentir solamente, sino que se eleva a otro nivel de conciencia, donde estas emociones se presentan como dijera el Dr. Eduardo Grecco, como nuestras “maestras”. Ya que son ellas las que nos pueden llevar al aprendizaje que hemos de hacer, en aras de que esta energía densa, no se convierta en una “enfermedad”.
Este es, en breve y de manera muy resumida, el trabajo que se propone con las Geometrías de Obsidiana, que más allá de ser una Piedra de Sanación, hoy se puede reconocer como la Piedra Sagrada del Corazón, de la que nos hablan los chamanes americanos; sabios abuelos que nos muestran esta labor y que beneficia a todos aquellos que se comprometen en su trabajo disciplinado y de otro nivel de conciencia. Al final, podemos valorar que buscamos el sentir para llegar a develar los diversos aprendizajes de la tierra que nos permiten liberar esa densidad del corazón, con el fin de poder crecer, donde que el crecimiento, es movimiento y no es más que el camino de la evolución.
www.obsidianamx.com
Bibliografía
Davies, Nigel, Los Antiguos Reinos de México, ed. Fondo de Cultura Económica, 1995, México.
Dethlefsen, Thorwald & Dahlke, La Enfermedad como Camino, ed. Plaza & Janes, 1993, España.
Eliade, Mircea, Mito y Realidad, ed. Labor, España.
Gerber, Richard, Curación Energética, ed. Robinbook, España, 1993.
Serrano, Ana Silvia, Obsidiana, Piedra Sagrada de Sanación, ed. Índigo, España, 2004, Osiris, el Huevo de Obsidiana, ed. Índigo, España, 2006.
Brenan, Barbra Ann, Manos que Curan, reimp. para México, ed. Roca, México, 1990
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